Vive el Rapport

El escritor checo Milán Kundera, nos dice “Cuando habla el corazón, es de mala educación que la razón la contradiga”,  esa frase la distingo  cuando aprecio el arte en toda su extensión, ejecutando un baile o simplemente viéndolo,  disfrutando una melodía, contemplando una obra plástica y hasta leyendo un poema o un buen libro, es permitirnos sentir.Mi experiencia en el Coaching, me ha llevado a vivenciar y contemplar como las personas dejan fluir su imaginación a través de las preguntas, impulsados por las extraordinarias ganas de cumplir sus propios objetivos, logrando situarse en un estado deseado, que solo semanas atrás, simplemente lo visualizaban, lo que sin duda para mí como Coach  me muestra y revela constantemente que el reto de perfeccionar la  comunicación en cada proceso asumido es de vital importancia, para el éxito de mi cliente y del proceso de acompañamiento, que va más allá de la pregunta, con la intención de respuestas altamente reveladoras.

El proceso evolutivo de la comunicación se ha consolidado progresivamente y el lenguaje invita  al desarrollo de un pensamiento adecuado para el procesamiento y almacenamiento de toda la información que recibimos constantemente,  moviéndonos y estudiando cada día la frase popular “no es lo que se dice, sino como se dice”, y sin duda que aporta a mostrar la identidad de cada persona.  No obstante los tipos de lenguaje estudiados hasta ahora en la comunicación nos indican que tienen impacto diferentes en el proceso de entendimiento, obteniendo cifras porcentuales en cada una de ellas. El  lenguaje no verbal  tiene un impacto del 7%, mientras que el lenguaje corporal el 55% y el para verbal o tono de voz el 38%, concluyendo algunos de esos estudios que las palabras, la voz y el cuerpo tienen que llevarse más al equilibrio y que la coherencia entre ellos es importante para así obtener la credibilidad en lo que se dice y hasta en lo que se escucha.

En nuestra vida cotidiana el acompasamiento ocurre de manera fácil, sin que este se perciba o se tenga consciencia que el fenómeno se está manifestando, pero logramos sentir cuando estamos conversando tranquilamente con personas con quien se tiene afinidad, es como danzar al mismo compás y mejor aún a la melodía que se escuche en el momento, sacando el mayor provecho,  estableciendo un ambiente de profunda y pura confianza.El describir los sentimientos que derivan del baile acompasado, sublime y sin juicio, un Rapport perfecto, sin duda logra la unión de dos mundos y cuando el proceso  del Coaching es perfecto y exitoso tanto para el cliente y el Coach y entre dos amigos ganar – ganar en la comunicación obtenida.Es por eso que lo primero que debemos hacer los coaches es el Rapport, buscar que las respuestas se vuelvan más inteligentes y poderosas que las mismas preguntas, por el hecho de llegar a la  profunda reflexión de cómo obtener el objetivo. Es esperar el momento de recibir el regalo divino, cuando la empatía y la asertividad se enorgullecen, atando la emoción con la razón.Podemos entender el proceso de Rapport que nos enseña la buena academia, pero es de insistir en la práctica para así llegar a obtener la habilidad del acompasamiento con tu cuerpo, voz y tu silencio.  Vive el Rapport.

Jesus Gragirena

Director de Presencia Coaching & TrainingMiembro ICFValencia 27 de Julio de 2.017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *